lunes, 23 de diciembre de 2013

Crean un micromúsculo robótico mucho más poderoso que el músculo humano


  Una de las integrantes del grupo Pussy Riot, María Aliójina, fue puesta en libertad en el marco de la amnistía aprobada por la Duma Estatal. Aliójina fue condenada a dos años de prisión junto a otras dos integrantes de Pussy Riot por realizar en febrero de 2012 una plegaria 'punk' en el principal templo ortodoxo ruso, la catedral de Cristo Salvador de Moscú.
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Video: Crean un micromúsculo robótico mucho más poderoso que el músculo humano

Publicado: 23 dic 2013 | 2:12 GMT Última actualización: 23 dic 2013 | 2:12 GMT
Los físicos han logrado crear a partir de materiales inorgánicos un micromúsculo que funciona de manera parecida a los músculos humanos, pero es mucho más potente. Planean usarlo en sistemas robóticos para proporcionarles movimiento.
Científicos estadounidenses lograron crear un motor de torsión que funciona como un músculo humano, pero mucho más rápido y poderoso. El músculo puede arrojar objetos 50 veces más pesados que el propio motor a una distancia cinco veces más larga en tan solo 60 milisegundos.



Crearon un micromúsculo a partir de un material llamado óxido de vanadio. Este material cuenta con propiedades extraordianarias que le permiten alterar su tamaño, forma e identidad física por un impacto térmico o térmico-eléctrico.

Ahora los científicos también agregaron a sus características la fuerza muscular, según anunciaron en la página web de su laboratorio Lawrence Berkeley National Laboratory en la Universidad de California.

"Usando un diseño simple y materiales inorgánicos, logramos un rendimiento superior de densidad de la energía y la velocidad que los motores y actuadores que están en uso ahora en microsistemas integrados", afirma el líder de los investigadores, el físico Junqiao Wu.

A pesar de que el prototipo por ahora es de tamaño mínimo, los creadores afirman que podrán usar los micromúsculos creados en los sistemas robóticos que simulan los sistemas neuromusculares activos, para proporcionar el movimiento de manera similar a los humanos.
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Texto completo en:http://actualidad.rt.com/ciencias/view/115015-crean-micro-musculo-robotico-poderoso-humano

domingo, 27 de octubre de 2013

Los grandes riesgos de lo extraordinariamente pequeño

Nanotecnolgía: Los grandes riesgos de lo extraordinariamente pequeño




En los últimos años nos hemos “calzado un sombrero mágico” que nos permite manipular, nada menos, que átomos y moléculas. Su nombre es nanotecnología y constituye una nueva ola cuyos impactos en nuestra sociedad se cree serán más profundos que los de la informática y las telecomunicaciones. ¿Qué nos permite esta nueva varita mágica? La nanotecnología logra fabricar materiales y sistemas a través del ensamblado de átomos y moléculas, es decir de la manipulación de la materia a la escala del nanómetro que es la millonésima parte de un milímetro.

 En una de las escenas más conocidas de la película Fantasía de Walt Disney (basada en un poema de Goethe), el ratón Mickey se apropia del gorro mágico de su amo brujo Yensid y pone acarrear cubos de agua y a limpiar a una escoba. Al comienzo el experimento funciona muy bien y alivia el duro trabajo que él hubiera tenido que realizar sólo. Funciona tan bien, que se pone a dormitar y sueña con controlar las fuerzas naturales (el mar, las tormentas, el universo). Pero ha puesto en práctica las artes mágicas sin aún haberlas dominado y, al final, no puede controlar su experimento. La escoba acaba inundándolo todo con agua y no responde a sus órdenes para que cese su tarea. Al fin, en un intento desesperado, la rompe en varios pedazos y lo único que logra es que se replique en varias escobas más que continúan trayendo más agua. Felizmente, cuando el experimento está completamente fuera de control, regresa el brujo y detiene el desmadre que inició el aprendiz de hechicero.
En los últimos años nos hemos “calzado un sombrero mágico” que nos permite manipular, nada menos, que átomos y moléculas. Su nombre es nanotecnología y constituye una nueva ola cuyos impactos en nuestra sociedad se cree serán más profundos que los de la informática y las telecomunicaciones. Y, como veremos, por ahora tan inciertos como los del aprendiz de la película de Disney.

Corral de átomos de oro
¿Qué nos permite esta nueva varita mágica? La nanotecnología logra fabricar materiales y sistemas a través del ensamblado de átomos y moléculas, es decir de la manipulación de la materia a la escala del nanómetro que es la millonésima parte de un milímetro (10-9 nm). Para tener una idea de las dimensiones de las que estamos hablando, basta decir que un sólo cabello humano tiene unos 80 mil nanómetros de espesor. Algunos actores del nanomundo (objetos con tamaños comprendidos entre 0.1 nm y 100 nm.) pueden observarse en la figura
Esto diferencia radicalmente la nanotecnología, que manipula y actúa sobre unos pocos átomos o moléculas, de la química tradicional que lleva a cabo reacciones donde intervienen millones de átomos y/o moléculas.
Los actores del nanomundo: Diferentes objetos con su tamaño característico. Los objetos cuyo tamaño está comprendido entre 0.1 y 100 nm son con los que trabaja habitualmente la nanotecnología.
¿Por qué son tan atractivos y revolucionarios los materiales y estructuras nanotecnológicos? Porque poseen propiedades realmente extraordinarias y, como virtualmente se pueden emplear en todas las actividades humanas, sus posibilidades serán ilimitadas y harán realidad mucho de lo que hoy parece ciencia ficción.
Ya se han sintetizado materiales completamente nuevos como ocurre con los fullerenos (unas “pelotitas” compuestas de varios átomos de carbono) o los nanotubos de carbono (ver fig.). Estos últimos son verdaderos “hilitos mágicos” 10 mil veces más pequeños que un cabello humano, pero con una resistencia 100 veces superior a la del acero aunque sean 10 veces más livianos. Gracias a esas propiedades ya se venden desde bicicletas de menos de un kilogramo hasta palos de hockey superresistentes. Pero su aplicación más promisoria es en el área de la electrónica pues permite fabricar diodos o transistores ultrapequeños abriendo el camino a todo tipo de aparatos electrónicos minúsculos. Ya se ha fabricado una radio del tamaño de un grano de arena (¿necesitaremos “nano-dedos” para operarla?)

Átomos en un nanotubo de carbón
Los nanotubos como muchas otras partículas nanométricas también se pueden incorporar en materiales comunes para conferirles sus propiedades. Por ejemplo, existen vidrios con nanopartículas hidrófobas utilizados en espejos, automóviles y anteojos para evitar que se empañen; ya hay ropa elaborada con textiles que incluyen también partículas hidrófobas o bactericidas, de forma que repelen la humedad y tardan más tiempo en ensuciarse; filtros depuradores de aire con nanopartículas antibacterianas. La industria de la alimentación ya está empleando nanopartículas para modificar la textura y sabor de los alimentos, estabilizar sus nutrientes, etc. También se están desarrollando envases para alimentos con nanopartículas hidrófobas y antibacterianas capaces de preservar por más tiempo los alimentos. Algunos productos cosméticos (protectores solares, sombras de ojos, maquillajes, etc.) tampoco escapan de esta nueva ola pues contienen nanopartículas de dióxido de titanio, capaces de absorber la radiación ultravioleta.
En el campo de la agricultura ya se comercializan plaguicidas con nanopartículas que permiten una adherencia mejor del mismo a las plantas a tratar y se están desarrollando nanosensores para seguir el crecimiento de los cultivos. En el campo de la medicina, entre otras cosas, se están haciendo muchas investigaciones en relación a la liberación controlada de fármacos que, viajando en nanocápsulas por nuestro interior, llegan al foco infeccioso o a la región enferma para ser liberados.
Como podemos observar no hay ámbito de nuestra vida que no pueda ser impactado por la nanotecnología y , en apariencia, en forma favorable. Sin embargo el brillante futuro que se le augura tiene un lado profundamente oscuro. En el pequeño mundo en que ella se mueve ya no rigen las familiares leyes de la física “clásica” a la que estamos habituados en nuestro mundo macroscópico (todos sabemos que si está cayendo una maceta de un balcón, debemos corremos, pues está actuando la ley de la gravedad y ¡será inexorable con nuestra cabeza!). Por el contrario, las leyes de la física cuántica que rigen el mundo nanométrico son verdaderamente sorprendentes y suelen contradicen nuestra lógica cartesiana. Por ejemplo, si en vez de una maceta tuviésemos un electrón, ya no podríamos definir el lugar exacto donde se encuentra y no sabríamos si rebotaría o atravesaría el suelo, dependiendo de que actúe como una partícula o como una onda.
Por ello, cuando un material se sintetizan con tamaño nanométrico suele mostrar cambios apreciables en sus propiedades mecánicas, ópticas o eléctricas en relación a los de sus “hermanos mayores”. Esta característica clave de la nanotecnología es también su mayor inconveniente pues tenemos un limitado conocimiento de sus reglas de funcionamiento, lo que debería inducirnos a actuar con suma cautela. Ya se dispone de algunos datos que indican riegos muy serios.

Engranaje de átomos
Diversos estudios científicos concluyen que como resultado de su tamaño menor, las nanopartículas pueden ingresar más fácilmente que las partículas macroscópicas en el cuerpo, cruzando las membranas protectoras tales como la piel, la barrera hematoencefálica del cerebro e incluso la placenta. Muchas de ellas incluso eluden nuestro sistema inmunológico pues su tamaño las hace invisibles a los macrófagos, que patrullan y defienden nuestro organismo de elementos extraños. Estas circunstancias y la mayor reactividad química que poseen (por su elevada superficie) aumentan notablemente su toxicidad en relación a partículas de mayor tamaño. Por ejemplo, el dióxido de titanio convencional es muy poco tóxico sin embargo su versión nanométrica produce seria inflamación de los pulmones cuando es absorbido. Arribadas al ambiente, ya existen evidencias que muestran que las nanopartículas pueden moverse de manera inesperada en el suelo y también pueden acarrear otras sustancias adheridas a su superficie. Así vehiculizado, un contaminante podría llegar más rápidamente a las napas de agua subterráneas y viajar distancias mucho mayores.
Si estos indicios ya son preocupantes, existe otro problema: la mayoría de las técnicas analíticas que nos permiten detectar contaminantes convencionales no sirven para este tipo de partículas (resultan invisibles), de manera que casi no disponemos de métodos analíticos para rastrearlos. Lo mismo sucede con muchos de los métodos toxicológicos empleados para conocer el impacto en la salud. Esta incapacidad para controlar y detectar estas partículas ha incidido para que no se haya establecido un marco regulatorio que establezca máximos permitidos (en el ambiente, los alimentos, etc.) y técnicas analíticas aprobadas. Debido a estas enormes lagunas en nuestro conocimiento, muchas organizaciones de la sociedad civil y expertos están recomendando una minimización o una prohibición total de la liberación de nanopartículas al ambiente, en consonancia con el Principio precautorio, reconocido por la jurisprudencia internacional y que establece la obligación de suspender o cancelar actividades que amenacen el medio ambiente pese a que no existan pruebas científicas suficientes.
En ese sentido se pronunciaron en 2004, los expertos que elaboraron el informe final del Comité ITRE (Committee on Industry, Research and Energy) del Parlamento Europeo. La Sociedad Real ly la Academia Real de Ingeniería del Reino Unido en su documento “Nanoscience and Nanotechnologies: Opportunities and Uncertainties”, recomiendan que las fábricas y laboratorios de investigación le den tratamiento de residuos de alto riesgo a las nano partículas y que se prohíba su uso en aplicaciones ambientales hasta tanto no haya un mayor grado de conocimiento .
La Comunidad Europea , recientemente, estableció la obligatoriedad de que se indique en alimentos y cosméticos si contienen nanopartículas. Una medida muy tímida frente a los potenciales riesgos que implican las mismas.
Pero la realidad es que, frente al enorme vacío legal, el paso de los laboratorios al mercado de consumo está siendo tan rápido como el dinero que las empresas están ganando con esta tecnología. El mercado de lo “nano” ya alcanzó los 50.000 millones de dólares en 2006 y se cree que llegará al billón de dólares en el año 2015. De manera que es probable que estemos comiendo o poniendo sobre nuestra piel algunos de sus productos, sin caer en la cuenta de su origen nanotecnológico y sin posibilidad de elegir si queremos hacerlo o no. Todo ello en ausencia de regulaciones o debate social alguno que analice las profundas implicancias sociales, económicas, políticas y ambientales de una tecnología que algunos consideran provocará cambios más profundo que la propia Revolución Industrial.
Si los enormes conglomerados científico-tecnológicos y sus artilugios han extendido su visión hasta avizorar lo más íntimo de la materia, su ceguera ( o sus pocas ganas de ver) en relación a los impactos negativos que sus creaciones pudieran tener, no ha cambiado demasiado. Han puesto a danzar escobas, perdón, moléculas sin un brujo a la vista que nos pueda ayudar.

lunes, 22 de abril de 2013

"Nanoesponjas" para eliminar toxinas


"Nanoesponjas" pueden absorber y eliminar toxinas peligrosas del cuerpo humano

April 21, 2013 12:59 PM EST By: Jennifer Rocha
"Nanoesponja" es capaz de neutralizar toxinas mediante la destrucción de células perforando las lmembranas celulares
Las “nanoesponjas” están ligadas en las membranas de los glóbulos rojos para preservarlas del ataque del sistema de inmunidad del cuerpo.  “Ésta es una nueva manera de eliminar las toxinas del torrente sanguíneo" dice el profesor de nanoingeniería en la UCSD Jacobs School of Engineering Liangfang Zhang.  Las “nanoesponjas” están libres de toxinas y son por lo tanto seguras para realizar tratamientos generales contra múltiples tratamientos dependientes de toxinas.

domingo, 19 de febrero de 2012

CREAN EL TRANSISTOR MÁS PEQUEÑO DEL MUNDO

CREAN EL TRANSISTOR MÁS PEQUEÑO DEL MUNDO



Expertos de las nanotecnologías crearon en laboratorio el transistor más pequeño del mundo: un único átomo de fósforo que podría abrir el camino a las computadoras del futuro.



Los investigadores lograron posicionar con una precisión sin precedentes, combinando técnicas ya utilizadas en la producción industrial de semiconductores clásicos con un microscopio "con efecto túnel", un átomo de fósforo en una capa de silicio, el material predilecto de los chips informáticos.
Se trata de un experimento que les permitió definir un grupo de seis átomos de silicio y reemplazar uno por un átomo de fósforo, con una precisión superior a medio nanómetro (un nanómetro es un millón de veces más pequeño que un milímetro).
imagenHasta ahora, la precisión lograda para tales operaciones era del orden de los 10 nanómetros, un margen de error muy importante a la escala atómica, subraya el estudio publicado el domingo en la revista británica Nature Nanotechnology.
"Esta posición individual del átomo es verdaderamente primordial si se quiere poder utilizar en un ordenador cuántico", que ofrecería una rapidez y una potencia de cálculo sin igual, explicó Martin Füchsle, del Centro de Informática Cuántica de la Universidad de Nueva Gales del Sur, de Sídney.
Los ensayos realizados por el equipo de Michelle Simmons, que dirige este centro australiano, confirmaron que el átomo de fósforo cumple el rol de transistor, como los que son utilizados en la electrónica clásica. Puede servir por ejemplo como interruptor o amplificador de una señal eléctrica.
Mejor aún, este transistor atómico conservaría una parte de sus propiedades cuánticas, lo que abre el camino a otras aplicaciones. La física cuántica, en vigor a nivel atómico, transgrede las reglas de la física clásica que se aplican a mayor escala.
Esta técnica, aún experimental, sería "particularmente pertinente para el desarrollo de transistores de silicio a la escala del átomo, y nuestro enfoque podría ser utilizado también en los ordenadores cuánticos", afirman los investigadores.
Pero se trata únicamente de un primer paso, subrayaron. "Para llegar a construir un ordenador (cuántico), habrá que ubicar una gran cantidad de transistores atómicos" en serie, explica Simmons.
Sin embargo, estos resultados son muy alentadores y "demuestran que un dispositivo constituido de un sólo átomo puede en teoría ser construido y controlado con la ayuda de nanocables", estima el estudio.
Los investigadores australianos y estadounidenses dirigidos por Simmons lograron construir el "nanocable", constituido de silicio y fósforo, de cuatro átomos de ancho y uno de alto.
Este "nanocable" es capaz de conducir corriente como el banal cable de cobre de nuestros aparatos domésticos, demostraron en un estudio publicado el mes pasado en la revista Science.
Se trata de un resultado sorprendente, ya que según la física cuántica la resistencia de un nanocable debería en teoría ser extrema e impedir que los electrones circulen libremente.
(AFP)


viernes, 21 de octubre de 2011

Material nanotecnológico autoconfigurable


Crean material nanotecnológico capaz de reconfigurarsePDFImprimirE-Mail
  
nanotecnologiaWashington, 17 oct (PL) Un material nanotecnológico capaz de reconfigurarse a sí mismo fue creado por científicos de la Northwestern University, quienes difundieron los resultados de su estudio en la revista Nature Nanotechnology.

  El nuevo material de naturaleza reversible puede hacer que las computadoras adapten sus circuitos a sus necesidades, explicaron los investigadores en la publicación científica.

Esta puede ser una solución a problemas de la tecnología moderna, como es el tamaño cada vez más pequeño de los circuitos de los aparatos en miniatura.

El dispositivo está formado por partículas microconductoras de cinco millonésimas de milímetros de ancho que se encuentra revestida por una sustancia química dotada de carga positiva, que a su vez se está equilibrada por átomos cargados negativamente.

Al aplicar una carga eléctrica, las partículas negativas son desplazadas, mientras que las positivas permanecen, lo que permite que puedan modular regiones de alta y baja conductividad.

De esa forma se crea una nueva trayectoria que los electrones pueden seguir para trasladarse a través del material.


jueves, 9 de junio de 2011

Uso de la nanotecnología para encontrar huellas digitales


Nanotecnología para huellas dactilares imposibles

110606132847 sp fingerprints  304x171 bbc Nanotecnología para hallar huellas dactilares imposibles
La nanotecnología encuentra huellas de aminoácidos donde toda otroo método falla.
Cientíicos australianos desarrollaron un método revolucionario para recuperar huellas digitales que no eran posibles de revelar antes, lo que podría contribuir a resolver casos criminales que han sido archivados como imposibles. 
El método desarrollado por investigadores de la Universidad Tecnológica de Sydney utiliza nanotecnología para detectar huellas borrosas y débiles que las técnicas habituales no han podido descifrar.
La nanotecnología revela al detalle los residuos de aminoácidos ej huellas dactilares viejas, lo que hasta ahora no había sido posible.
El objetivo de la nueva técnica es encontrar huellas de cualquier tiempo anterior sobre cualquier superficie.
Ésto ha resultado en que muestras invisibles anteriormente ahora pueden ser reveladas por este nuevo método, que expone moléculas de aminoácidos dejadas por el sudor y por lo tanto en la mayoría de las huellas digitales.
La nueva técnica permite encontrar y refinar los detalles de las muestras aun más desgastadas.

Se procura refinar el método de modo de hallar huellas digitales hasta sola piel humana.



La nanotecnología en las supercomputadoras del mañana

Nanotecnología
Nanociencia




Nanotecnología e Informática


Nuevos avances en nanotecnología pone a tiro a las supercomputadoras del mañana. Dentro de unos años, las computadoras serán bastante diferentes de las actuales. Los avances en el campo de la nanotecnología harán que las computadoras dejen de utilizar el silicio como sistema para integrar los transistores que la componen y empiecen a manejarse con lo que se llama mecánica cuántica, lo que hará que utilicen transistores a escala atómica.

Aproximadamente para el año 2010, el tamaño de los transistores o chips llegará a límites de integración con la tecnología actual, y ya no se podrán empaquetar más transistores en un área de silicio, entonces se entrará al nivel atómico o lo que se conoce como mecánica cuántica.

Las computadoras convencionales trabajan simbolizando datos como series de unos y ceros –dígitos binarios conocidos como bits. El código binario resultante es conducido a través de transistores, switches que pueden encenderse o prenderse para simbolizar un uno o un cero.

Las computadoras cuánticas, sin embargo, utilizan un fenómeno físico conocido como “superposición”, donde objetos de tamaño infinitesimal como electrones o átomos pueden existir en dos o más lugares al mismo tiempo, o girar en direcciones opuestas al mismo tiempo. Esto significa que las computadoras creadas con procesadores superpuestos puedan utilizar bits cuánticos –llamados qubits- que pueden existir en los estados de encendido y apagado simultáneamente.

De esta manera, estas computadoras cuánticas pueden calcular cada combinación de encendido y apagado al mismo tiempo, lo que las haría muchísimo más veloces que los actuales procesadores de datos a la hora de resolver ciertos problemas complejos de cálculos matemáticos. La investigación de la computación cuántica está ganando terreno rápidamente en laboratorios de investigación militares, de inteligencia y universidades alrededor del planeta. Entre otros, están involucrados gigantes como AT&T, IBM, Hewlett-Packard, Lucent and Microsoft .





En electrónica, miniaturización es sinónimo de éxito. Reducir el tamaño de los circuitos integrados implica una respuesta más rápida y un menor consumo de energía. Y en esta escalada hacia lo extremadamente pequeño, la nanotecnología se convierte en un aliado imprescindible.


Informática a nanoescala 

Hasta ahora nos habíamos habituado a que la Ley de Moore, que afirma que la capacidad de nuestros ordenadores se dobla cada 18 meses, se cumpliera a rajatabla. Pero la realidad muestra que, utilizando la tecnología convencional, que utiliza los transistores como pieza básica, este desarrollo alcanzará pronto sus límites. La alternativa para que el progreso no se detenga es crear los dispositivos de almacenamiento a escala molecular, nuevos métodos de cálculo, interruptores moleculares y cables de tubos de carbono estirados. En definitiva, lo que se conoce como ordenadores cuánticos.

El primer paso hacia estos dispositivos se producía a finales de agosto de 2001, cuando los investigadores de IBM crearon un circuito capaz de ejecutar cálculos lógicos simples mediante un nanotubo de carbono autoensamblado. En estos momentos es la empresa Hewlett-Packard la que se encuentra más cerca de crear una tecnología capaz de sustituir a los actuales procesadores. Hace tan solo unos meses daban un paso de gigante al lograr que una nueva técnica basada en sistemas usados actualmente en matemáticas, criptografía y telecomunicaciones les permita crear dispositivos con equipos mil veces más económicos que los actuales. La compañía promete que habrá chips de sólo 32 nanómetros en el mercado dentro de 8 años.

Otras empresas como IBM o Intel le siguen de cerca. En concreto, en el marco de la First Internacional Nanotechnology Conference celebrada el pasado mes de junio, Intel desvelaba por primera vez públicamente sus planes para el desarrollo de chips de tamaño inferior a 10 nanómetros, combinando el silicio con otras tecnologías que están aún en sus primeras fases de investigación.

Tan importante como la velocidad de procesamiento es la capacidad de almacenamiento. Eso lo sabe bien Nantero, una empresa de nanotecnología que trabaja en el desarrollo de la NRAM. Se trata de un chip de memoria de acceso aleatorio no volátil y basada en nanotubos. Sus creadores aseguran que podría reemplazar a las actuales memorias SRAM, DRAM y flash, convirtiéndose en la memoria universal para teléfonos móviles, reproductores MP3, cámaras digitales y PDAs.

Por su parte, investigadores de la Texas A&M University y del Rensselaer Polytechnic Institute han diseñado un tipo memoria flash de nanotubo que tiene una capacidad potencial de 40 gigas por centímetro cuadrado y 1000 terabits por centímetro cúbico. Y la compañía Philips trabaja en una nueva tecnología de almacenamiento óptico que permite el almacenaje de hasta 150 gigabytes de datos en dos capas sobre un medio óptico similar a los actuales DVDs.

Computadoras casi invisibles

La nanotecnología será un salto importante en la reducción de los componentes, y ya hay avances, pero muchos de estos adelantos se consideran secretos de las empresas que los están desarrollando.

El tamaño de las computadoras del futuro también podría sorprender, ya que podría ser la quincuagésima parte (cincuenta veces menor) de una computadora actual de semiconductores que contuviera similar número de elementos lógicos. La reducción del tamaño desemboca en dispositivos más veloces; las computadoras podrán operar a velocidades mil veces mayores que las actuales.

Algunos estudios pronostican que la técnica híbrida, que conjuga microcircuitos semiconductores y moléculas biológicas, pasará bastante pronto del dominio de la fantasía científica a las aplicaciones comerciales. Las pantallas de cristal líquido ofrecen un espléndido ejemplo del sistema híbrido que ha triunfado. Casi todas las computadoras portátiles utilizan pantallas de cristal líquido, que combinan dispositivos semiconductores con moléculas orgánicas para controlar la intensidad de la imagen en la pantalla. Son varias las moléculas biológicas que se podrían utilizar con vistas a su utilización en componentes informáticos.